LA CONFUSA MEMORIA DEL PRESENTE

la carta del día

La confusa memoria del presente

 

Por Luis Mª Martinez Garate, Angel Rekalde – Martes, 23 de Abril de 2019 – Actualizado a las 06:01h

Un breve y modesto preámbulo, de Gonçal Bayó i Canut:

Desde mi mayor y más profundo respeto, a la amistat con Dn. Luís Mª Martínez Garate, permítanme expresar una modesta reflexión, relativa a el total y absoluto “paralelismo” de lo que expone esta carta con una veracidad indiscutible, de nuestra realidad actual, políticamente, y socialmente hablando, en Nafarroa, Euskal-Herria y Catalunya, que fueron y lo son hoy tadavía, un claro ejemplo, de esa manera de entender que tuvo y tiene el reino de España, fundamentada en un Ultra/Nacionalismo español, Católico, Imperialista y Supremacista, que, insisto  todavía existe, y nos afecta  a todas y todos, porque nos convierten “De Iure”  como a españoles, y no “De Facto” como realmente nos consideran y tratan, vasallos sin derechos, sin un futuro, democrático, libre, e Independiente, y obviandonos,  como a Naciones y  Países, con Culturas y Lenguas Propias.

La guerra de España en América fue plenamente moderna, precisamente gracias a su decidida voluntad de gestionar la memoria a través de la confusión (Jorge Luis Marzo)
Hace pocos días se conmemoró el 500º aniversario de la batalla de Centla, en la que los mayas chontales fueron derrotados por tropas muy inferiores en número al mando de Hernán Cortés, gracias a su dominio de las armas de fuego y el uso de la caballería que los indígenas desconocían. La masacre fue brutal. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha recordado los hechos afirmando que la conquista “se hizo con la espada y la cruz”;de paso recriminó que hubo “matanzas”, “imposiciones” y “se construyeron iglesias encima de los templos” prehispánicos. Con este motivo, afirmó que próximamente se dará a conocer “la postura del Gobierno de México” en cuanto al “rescate de nuestra memoria histórica”.

La reacción de la prensa y la casta política española ha sido lamentable. Hemos asistido a una descalificación del presidente mexicano a base de insultos e improperios. La querencia imperial del nacionalismo hispano se ha manifestado sin tapujos;de derecha a izquierda, de arriba abajo, por el centro y los resquicios, las declaraciones han sido elocuentes: de Vargas Llosa a Pérez Reverte o Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española;Abascal, Borrell, Casado y Rivera se han unido en santa cruzada para despreciar y recriminar al presidente mexicano.

La polémica abierta tiene su interés por varios motivos, de los que algunos nos conciernen. De entrada porque pone de evidencia la naturaleza imperial del Estado en que nos vemos, que se ha construido sobre la brutalidad y la violencia ilegítima empleada sobre las gentes, en contra de cualquier derecho o razón civilizatoria. De paso, también sirve para que comprobemos que el nacionalismo español, en el poder y con los recursos de este Estado en sus manos, está contaminado por una ideología supremacista, agresiva, con un fundamento argumental y de valores que se asienta en siglos muy pasados, en épocas y pensamientos medievales.
Pero, como apunta el historiador Jorge Luis Marzo, la gestión de estos debates es plenamente moderna porque se mantiene una voluntad de encarar los hechos del pasado a través de la confusión del relato y la memoria. Y eso nos atañe.
Si hoy, en nuestro propio país, planteamos el debate en los términos de López Obrador, nos encontramos con que desde la derecha o la izquierda, desde el ordenamiento legal o los movimientos políticos y sociales, en Euskal Herria, como en España, no se admite más memoria que la del 36. Se sostiene, legal y argumentalmente, que la memoria histórica no va más allá de la sublevación militar en 1936 y la represión posterior hasta la muerte del dictador Franco. Si aludimos a la conquista de Navarra, se nos responde que somos historicistas y estamos fuera del debate. No hace mucho un responsable institucional nos reprochaba: “eso no es memoria;es ideología”.
Como el presidente mexicano, los estados latinoamericanos tienen muy claro el legado de calamidades que les dejó el imperio español con su historia de genocidio, latrocinio, saqueo, desestructuración social y política y demás secuelas. Y denuncian que no se entiende su realidad actual sin esa premisa memorial.
Sin embargo, en esta tierra no admitimos la cadena de agresiones, expolios, brutalidades y despropósitos que marca la historia y nos conduce hasta el presente, la que explica los sucesos del 36 y el siglo XX, pero más allá la Gamazada, las guerras carlistas, las rebeliones y matxinadas, el desmantelamiento del Estado navarro independiente (aunque todo ello sea posterior a los hechos que cita López Obrador). Admitimos la memoria de Latinoamérica, pero no la que nos incumbe.
La confusión que menciona Jorge Luis Marzo llega hasta hoy, gobierna nuestras conciencias y lo hará hasta que no tengamos un Estado, un presidente, vasco, navarro, pero independiente, que alce la voz y reclame la memoria y la condena de las conquistas y desmanes de los gobernantes españoles 
actualitatpolitica.cat
Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s